Este instrumentito encargado por mi primo Federico Cuco, barman profesional y ukelelista amateur, fue el primero a ser construído en taller propio, o en dormitorio propio, para ser más exactos. La tapa es de Alerce y el fondo de Caoba, el diapasón de Moradillo con incrustaciones de nácar Abalone. Nótese el ícono en el clavijero, homenajeando la profesión de su dueño.
Ese es mi ukulele!!!
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